Australia, Nueva Zelanda y Japón ya han protestado por estas medidas, pero el gobierno del presidente Milei todavía no hizo ninguna declaración oficial al respecto
El presidente Donald Trump reactivó su guerra comercial y comenzó a aplicar, desde este viernes 24 de julio, aranceles de un mínimo del 10% a 60 países, incluyendo la Argentina, lo que ya provocó polémicas con sus socios internacionales más importantes.
Según la oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR, por sus siglas en inglés) estos nuevos gravámenes son consecuencia de investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso en esas naciones. Las tasas llegan hasta el 12,5% en los casos de potencias como China; mientras que en el rango del 10%, aparecen mencionadas Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Trinidad y Tobago.
El texto oficial detalla que “esta medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses”.
Al comenzar su segundo mandato presidencial, Trump había advertido que su política comercial sería anteponer los intereses de su país porque consideraba que sus socios comerciales internacionales tenían mucha entrada en el mercado de Estados Unidos, pero el trato no era recíproco.
Los nuevos aranceles entraron en vigor desde las 00H01 (04H01 GMT) de este viernes, pero los productos que estén viajando hacia Estados Unidos no se verán alcanzados por la medida si arriban a su destino antes del próximo martes 28 de julio, a las 00H01.
El comunicado del USTR remarca que “el 2 de junio de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos determinó (…) que los actos, políticas y prácticas de las 60 economías investigadas relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado no son razonables”.
Para luego remarcar que “el presidente Trump está utilizando tanto los aranceles como los acuerdos comerciales para apoyar a los trabajadores estadounidenses y corregir los desequilibrios comerciales”.
De acuerdo al anuncio oficial, las economías que han prohibido la importación de productos fabricados con trabajo forzoso, o que se han comprometido a hacerlo, recibirán un arancel del 10%. Esto incluye, además de los países ya citados al comienzo, a Canadá, la Unión Europea, India y el Reino Unido. Por su parte, China y decenas de otros países recibirán un arancel del 12,5%.
Protestas, aclaraciones y reclamos por los nuevos aranceles de Trump
El gobierno mexicano advirtió que más del 80% de sus exportaciones a Estados Unidos quedan exentas de este nuevo arancel. Por su parte, el Ministerio de Comercio de Australia denunció que los nuevos gravámenes son “injustificados” y “deberían eliminarse”; mientras que Christopher Luxon, primer ministro de Nueva Zelanda, definió los aranceles como “extremadamente decepcionantes”.
Más contenido, el portavoz del gobierno de Japón dijo que su país “lamenta” la medida tomada por Trump.
Por otra parte, el presidente norteamericano anunció el martes pasado la imposición de nuevos aranceles del 100% sobre los medicamentos genéricos importados, que comenzará a regir desde agosto de 2028, y cuya tasa aumentará al 200% en 2029.
El fin de esta medida es forzar a las multinacionales farmacéuticas a abrir sus plantas de producción en Estados Unidos, reconoció Trump.
